jueves, 12 de marzo de 2009

SAMUEL ROBINSON.....



Son tan limitados nuestros conocimientos acerca de Simón Rodríguez, que cuando escuchamos hablar de él lo primero que decimos "fue el maestro del libertador", porque es lo único que conocemos de la vida de este gran hombre. Quizás nos imaginamos que toda su vida estuvo dedicada a la enseñanza de Bolívar o que pasó su vida enseñando como un simple maestro. Pero no fue así. Rodríguez pasó su vida enseñando luchando por cambiar el sistema educativo de Venezuela y América, que estaba aún bajo los vicios y mentalidad colonial, aunque ya vivíamos en una América libre. Aunque no pudo cambiar las cosas, sus ideas y pensamientos son de nuestro tiempo porque fue pronunciada con una carga de porvenir que solo podía nacer de un profundo conocimiento de las necesidades de su tiempo. Ahora cuando la educación se debate en una profunda crisis, debemos volver los ojos a Rodríguez y retomar su pensamiento y aplicar los cambios necesarios.
Simón Rodríguez nació en Caracas el 28 de octubre de 1769. Pedagogo, pensador filosófico, escritor de densas obras de contenido histórico y sociológico, y conocedor a fondo de la
sociedad hispanoamericana. Fue maestro y mentor del Libertador Simón Bolívar.
Hijo expósito de doña Rosalía Rodríguez, la humillación por ser niño expósito tuvo que soportarla integra de niño, de adolescente y de joven. Muy tierno recibió la protección y cuidados del sacerdote Rodríguez, hermano de su madre Rosalía. Instruido inicialmente en una
escuela de la ciudad, obtuvo del Municipio de Caracas el título de Maestro de Primaria, a los veinte años. Casi enseguida impartió clases al niño Simón Bolívar, enseñándole los principios de las lenguas española y latina, aritmética e historia. Llegó a tener bajo su pupilaje a un grupo de niños que, para finales del año 1793, ascendía a 114.
En junio del 1793 se casa con María de los Santos Ronco.
En 1794, presenta al Ayuntamiento sus Reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras de Caracas y el medio de lograr su reforma por un nuevo establecimiento. Se trata de un planteamiento crítico de la enseñanza colonial. En 1795, cuando el niño Bolívar se fuga de la casa de su tutor, es enviado a vivir en la casa de su maestro Simón Rodríguez, bajo la tutoría de éste.
En 1797, a raíz de ser abortada la tentativa revolucionaria de Gual,
España y Picornell, el maestro toma la determinación de salir al extranjero. Llega a Kingston (Jamaica), donde residirá algún tiempo y cambiará su nombre por el de Samuel Robinson. Luego viaja a los Estados Unidos, vive en Baltimore como cajista de imprenta, hasta finales de 1800, y en abril de 1801 se traslada a Francia. Desembarca en Bayona y pasa a París, donde se residencia. Traduce al español la novela Átala, de Chateaubriand. Son los años del ascenso vertiginoso de la estrella de Napoleón Bonaparte. Coincidencialmente, Bolívar, ya viudo, llega a París en 1804. Maestro y alumno se reúnen a poco en Viena y van a madurar entre los dos una sólida y bella amistad. Rodríguez participa de manera decisiva en el nuevo rumbo de Bolívar: el compromiso para siempre con el destino de su patria.
(tomado de monografias.com)

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